fbpx
Aprender a emprender en las universidades

La importancia del emprendimiento en las universidades

Por: Julio E. de la Puente

Hay veces que las conversaciones entre amigos y colegas genera la necesidad de escribir un artículo de opinión como este. Hace unos días en una reunión de trabajo en UPAL, a propósito de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, mencionábamos la importancia de la investigación científica, la innovación y tecnología como pilares para el desarrollo del país y como los países asiáticos han ganado terreno las últimas décadas gracias a sus políticas públicas orientadas en este sentido. El típico ejemplo cuantitativo saltó con la comparación del PBI per cápita de Corea del Sur y Perú en 1960 donde nuestro país superaba a los coreanos. Hoy, lamentablemente no podemos decir lo mismo.

Casi de inmediato recordé una serie de citas que conformaron en su momento mi propuesta de investigación en el Máster de Investigación Avanzada en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Politécnica de Cataluña en torno al emprendimiento y que quisiera compartir con ustedes.

El modelo de la triple hélice de Etzkowitz y Leydesdorff (1995) menciona la interacción de la universidad, el gobierno y la industria para el desarrollo económico y social de un país. Donde la universidad también hace de empresa, estimulando el desarrollo de nuevos negocios derivados de la investigación e introduciendo los objetivos de capitalización, desbordamiento y filtro de conocimiento (Torrent-Sellens, 2012). Es aquí donde se presenta  en la actualidad  el reto de cómo las universidades que buscan ser más emprendedoras conducen al crecimiento económico y cambio social (Klofsten, Fayolle, Guerrero, Mian, Urbano y Wright 2018). Pasando a tener de una educación formal a una educación integrada y continuada (Do Paço, Ferreira, Raposo, Rodrigues,  Dinis, 2011). Es por ello que para mantener la competitividad de la educación superior es necesario establecer en las universidades un cambio con la visión corporativa de las empresas (Kitagawa, 2008). Finalmente, sí es posible incidir en dicha intención mediante programas de emprendimiento, ayudas gubernamentales o por otros medios externos de soporte (Lüthje y Franke, 2003).

El Perú ha estado al tope a nivel latinoamericano y quinto lugar a nivel mundial en el  Índice del Espíritu Emprendedor, un 43.2% de peruanos tiene la intención de poner un negocio en los próximos tres años indicaba el Global Entrepreneurship Monitor. Sin embargo, nuestros emprendimiento son clasificadas como Economías basadas en eficiencia, por lo que no inciden en la Investigación y Desarrollo (I & D), ni en la intensidad del conocimiento y ni la expansión del sector de servicios (GEM, 2018).  La diferencia entre el emprendimiento asiático  y el latinoamericano radica en la orientación que se le da, los emprendedores asiáticos se orientan hacia la innovación (Moreno y Espíritu, 2010). 

Mussons (2016), en su tesis doctoral, concluía que “debe de contrastarse los rasgos de personalidad del sujeto, y detectar todos aquellos que pueden ayudar al emprendimiento porque determinados factores de la personalidad pueden ser adquiridos, y su educación puede servir para aumentar la deseabilidad emprendedora de los individuos”. Es aquí donde las universidades, con la ayuda del gobierno y la industria,  deberían enfocarse para lograr profesionales emprendedores basados en la innovación y la creación de valor.


  1. Do Paço, A.M.F.; Ferreira,  J.M.; Raposo, M.; Rodrigues, R.G.; Dinis, A. (2011); “Behaviours and entrepreneurial intention: Empirical findings about secondary students”, Journal of International Entrepreneurship, 9 (1), 20-38.
  2. Etzkowitz, H., Webster, A., Gebhardt, C., & Terra, B. R. C. (2000). The future of the university and the university of the future: evolution of ivory tower to entrepreneurial paradigm. Research Policy, 29(2). doi:10.1016/S0048-7333(99)00069-4.
  3. Kitagawa, F. (2008). Policy reforms, new university-industry links and implications for regional development in japan. Lund, Sweden: Circle, Lund University.
  4. Klofsten M., Fayolle A., Guerrero M., Mian S., Urbano D., Wright M. (2018). The entrepreneurial university as driver for economic growth and social change – Key strategic challenges. Technological Forecasting and Social Change. DOI: 10.1016/j.techfore.2018.12.004. Elsevier Inc.
  5. Lüthje, C., & Franke, N. (2003). The “making” of an entrepreneur: testing a model of entrepreneurial intent among engineering students at MIT. R&D Management, 33(2), 135–147.
  6. Moreno, H & Espíritu, R (2010). Análisis de las características del emprendimiento y liderazgo en los países de Asia y Latinoamérica. Revista Mexicana de estudios sobre la Cuenca del Pacífico, Vol 4 (8), 101-122.
  7. Mussons, M. (2016). Factores influyentes en la credibilidad emprendedora del estudiante de educación postobligatoria. Tesis Doctoral. Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona, España.
  8. Torrent-Sellens, J (2012). Emprendimiento innovador y microempresas en red: Diez ideas para salir de la crisis, UOC. 107-113.

Comparte esta publicación